Descripción
Esta obra forma parte del "Ciclo de la Rosa" e interpreta la rosa de forma abstracta y moderna. Las líneas curvas y los brillantes colores amarillo y rojo crean un movimiento enérgico que reinventa la esencia de la rosa. Las formas parecen bañadas en luz, casi flotantes, y transmiten una sensación de vitalidad y transformación. Los caracteres glagolíticos de la parte inferior confieren a la obra una profundidad mística que combina el simbolismo clásico de la rosa con dimensiones espirituales. La artista capta la esencia de la rosa no sólo como flor, sino como símbolo de vida, luz y cambio.






